Un deseo, unos metros de tela y mucha diversión.

January 26, 2026

¿Alguna vez has considerado la idea de tener tu propio negocio pero sientes que algo te detiene?

Me gustaría que te tomaras solo cinco minutos para ti y conocieras esta historia llena de valentía e inspiración.

Tuve el placer de entrevistar a Kathryn Rosado: hija, esposa, madre, miembro activa de nuestra comunidad Sirena Elite y propietaria de Pinky Swimwear. Kathryn nos cuenta cómo convirtió su pasión por los trajes de baño en el trabajo de sus sueños.

A las nueve de la mañana, después de empezar con las tareas del hogar y con un día repleto de tareas, me esperaba una Kathryn alegre y llena de energía, lista para empezar nuestra entrevista. Su energía y buen humor me conmovieron de inmediato.

Cosiendo en su infancia

Para muchos de nosotros, una abuela es como una segunda madre, una amiga y una maestra de vida y de habilidad. Para Kathryn no fue diferente, ya que fue su abuela, Mamá Ana, quien le enseñó a coser desde pequeña. Con el tiempo, Kathryn empezó a arreglar pequeñas prendas para su familia, pero más tarde, la gente acudía a ella para que les hiciera arreglos, que hacía a mano, ya que no tenía máquina de coser.

A Kathryn siempre le apasionaron los trajes de baño, por eso le gustaba tener la mayor cantidad posible, de todos los colores, diseños y estampados. Aprovechaba las rebajas de sus tiendas favoritas para conseguir prendas nuevas. Si las prendas que conseguía en oferta no eran de su talla, encontraba la manera de modificarlas para que le quedaran bien. Kathryn enfatizó que coser telas elásticas era un reto para ella, ya que con Mamá Ana solo usaba telas de algodón.

Un camino lleno de desafíos

La vida está llena de altibajos, pero para Kathryn, solo se trata de adoptar una buena actitud y seguir adelante. Sus padres le inculcaron la necesidad de trabajar para tener sus propias cosas. Durante sus años de estudiante universitaria, logró tener dos trabajos y tiempo para ir al gimnasio y disfrutar de su vida universitaria. Durante un tiempo, tuvo que mudarse a casa de su tía en Ponce para poder trabajar, ya que no le era económicamente viable tener un auto. En 1999, empezó a trabajar en una perfumería y tuvo la oportunidad de comprar un auto y un departamento. Con el paso de los años, Kathryn enfrentó un despido injustificado, lo que la llevó a devolver su vehículo y el departamento. Reconoce que fue una etapa en la que luchó contra la depresión, pero también fue una oportunidad para que comenzara a disfrutar del tiempo con su familia y le permitió capacitarse en otras áreas laborales. Cuando su hija Alexandra (20) y su hijo John Dylan (13) tenían 10 y 3 años, respectivamente, Kathryn decidió construir algo propio. Su primera máquina de coser fue un regalo de su esposo. Entre pasar tiempo con su familia, mantener un hogar y al mismo tiempo comenzar su negocio, se mantuvo haciendo pequeños proyectos de costura, ya que reconoció que aún no era el momento de comenzar su propio negocio. Casi diez años después, en marzo de 2021, Kathryn decidió que era hora de encontrar a alguien que le enseñara a hacer trajes de baño. Fue entonces cuando, mientras hablaba con una amiga, se enteró de Tommie, Sirena Patterns y la academia de moda de Tommie academiademodas.com

El coraje detrás de “Pinky”

Al abordar el tan esperado tema de sus diseños, el origen de su marca y lo que busca transmitir con ella, Kathryn confesó que su padre ha sido esencial en su trabajo. Su padre, Plácido Rosado, era conocido como «Pinky» y ella lo describe como una persona muy alegre y divertida. El apodo de su padre fue el primer y único nombre que le vino a la mente al nombrar su marca de trajes de baño. Siendo así, una forma de mantener vivo el recuerdo de su padre, quien falleció hace 6 años.

Ahora sabemos de dónde proviene la esencia alegre, divertida y única de Kathryn, que podemos apreciar a simple vista en cada uno de sus diseños para su marca Pinky Swimwear.
Para Kathryn es importante estar siempre dispuesta a ponerle amor a su trabajo. «Me encantan los trajes de baño y quiero mejorar mi técnica cada día, pero no espero ser perfecta porque nada es perfecto». Entre sus diseños de trajes de baño, encontramos conjuntos de una y dos piezas con colores llamativos y estampados divertidos y únicos. Todos creados en el taller de su casa con la ayuda de sus hijos, a quienes Kathryn ya les ha delegado la responsabilidad de cortar patrones y gestionar las ventas y los envíos. Su visión es ofrecer una variedad de piezas únicas para una mujer que destaca por su seguridad en sí misma.

Una maleta llena de resiliencia

Kathryn, como cualquier persona que busca cumplir un sueño, ha identificado los valores y las enseñanzas que ha adquirido a lo largo de su vida y que se han convertido en su motor para seguir adelante. Kathryn destaca la importancia de rodearse de buenas personas. Ha aprendido que no debes compartir tus planes con todo el mundo, porque hay personas que te quitan las ganas de emprender.

Siempre habrá gente que te cuestione o te diga que no puedes hacer algo. Siendo la mayor destrucción para el futuro de una persona, tus metas pueden derrumbarse. Tienes que soltar ese lastre y alejar a quienes te dicen: «Llama aquí, haz esto, ¿cómo estás?».

Cuando combinamos nuestro deseo de desarrollar una habilidad con una comunidad de personas afines y que nos apoyan, nos motiva a seguir adelante. Kathryn encontró esta oportunidad en Sirena Patterns y nos comentó:

“Sirena Patterns ha sido la base. Ha sido un espacio donde he podido crecer. Es como si Tommie nos llevara de la mano a cada uno de nosotros”.

Por eso, señala a su mentor, Tommie Hernández, como la única persona con quien puede hablar de su etapa más reciente, tanto personal como profesional. Escuchar a Tommie todos los lunes en sus directos de Facebook “Creando con Tommie” le da la seguridad de que siempre puede contar con su apoyo.

Para concluir nuestra entrevista, Kathryn compartió algunos consejos valiosos para quienes desean emprender su propio negocio, y también algunos otros para su estilo de vida. Los animo a tomar nota de cada uno de ellos.

Reconoce cuándo es tu momento: Hace diez años, podía disfrutar de su familia y mantener su hogar. Al encontrar un equilibrio en cada aspecto de su vida, reconoce el momento presente como su espacio, siendo fiel a su deseo ahora más que nunca. Uno de sus mayores retos ha sido gestionar todo correctamente. Su esposo ha sido clave y gracias a él y a sus hijos, ha podido manejar todo, poco a poco.
Aprendizaje continuo: Intenta nutrirse de diferentes recursos y seguir el trabajo de varios expertos en costura, ya que puede aplicar otras técnicas a su trabajo. La práctica diaria, la constancia y la organización han sido claves para su crecimiento. Aunque la organización sigue siendo un reto, está trabajando para organizarse mejor. ¡Todos tenemos algo en lo que debemos seguir trabajando y mejorando! Al igual que su padre, Kathryn se describe como una persona bromista, divertida y fiel a su rutina de ejercicios. «Hacer ejercicio nos hace sentir bien, es algo que uno hace por sí mismo, y así se lo he inculcado a mis hijos».
Por último, pero no menos importante, destaca la belleza de cuidarnos y mantener nuestra esencia. Incluso cuando trabaja en su taller dentro de casa, el cuidado personal y un buen perfume no faltan en su rutina matutina.

Sin duda, para muchos de nosotros, la historia de Kathryn es un ejemplo de resiliencia: podemos alcanzar nuestras metas siempre y cuando nunca perdamos las ganas y nos mantengamos fieles a nosotros mismos. Espero que hayan disfrutado de esta entrevista tanto como yo, y quién sabe, ¡quizás, muy pronto, seas tú quien comparta tu historia con nosotros!

Artículo escrito por

Mariana Morales Community Manager at Sirena Patterns